Sello del Triángulo
A∴L∴G∴D∴G∴A∴D∴U∴

TRIÁNGULO PROVINCIAS UNIDAS
DEL RÍO DE LA PLATA N.º 3

Oriente de Buenos Aires
GLUFA
Hombres al servicio de los ideales

Referentes

Se los nombra para mostrar que la divisa Libertad, Igualdad y Fraternidad se tradujo, en estas tierras, en escuelas, hospitales, laboratorios y obras concretas.

Conocer el pasado no es nostalgia. Dentro de este patrimonio compartido vale dar luz sobre hombres de pertenencia masónica documentada que —desde la educación, la ciencia y el trabajo, y no desde el poder por el poder— ayudaron a construir la Nación.

José Roque Pérez

Abogado y primer Gran Maestre de la masonería argentina organizada, en 1857. Murió en 1871 asistiendo a los enfermos durante la epidemia de fiebre amarilla.

Nuestra logia matriz lleva su nombre desde 1879. Pudo irse de Buenos Aires como se fueron tantos y eligió quedarse a atender a los que no podían huir: la fraternidad llevada hasta el final.

Joaquín V. González

Jurista y educador riojano. Gestionó la nacionalización de la Universidad Nacional de La Plata y fue su primer presidente, como casa de ciencia y formación.

Dejó una obra jurídica que ordenó buena parte de la vida institucional argentina y una idea sencilla: la universidad forma personas, no solo profesionales.

Guillermo Rawson

Médico sanjuanino, padre de la higiene pública en la Argentina. Cofundó la Cruz Roja Argentina junto a Toribio Ayerza y llevó al Estado la salud como obra colectiva.

Su obra no se mide en edificios sino en epidemias que no ocurrieron. Eso tiene de ingrato y de enorme la salud pública: cuando funciona, no se ve.

Florentino Ameghino

Naturalista y paleontólogo autodidacta, de fama mundial. Llevó el nombre de la ciencia argentina al concierto internacional sin más capital que su trabajo.

Pasó por las logias de Luján, Moreno y La Plata. Encarna al hombre que se construye a sí mismo estudiando: nadie le regaló una cátedra y aun así movió el mapa de la ciencia.

Padres de la Patria

La tradición rioplatense reconoce en los hombres de Mayo el mismo aliento de las sociedades iniciáticas de la época — aquella matriz continental de la que también proviene nuestra raíz.

José de San Martín

Libertó a tres pueblos y no aceptó de ellos ni poder ni fortuna. Se apartó del mando cuando podía conservarlo y murió en el destierro, pobre y en silencio.

Estuvo vinculado a las sociedades iniciáticas y patrióticas de su tiempo, la Logia Lautaro entre ellas. Templanza, desinterés y renuncia: las virtudes que la Orden cultiva, hechas conducta.

Manuel Belgrano

Abogado, economista y creador de la Bandera. Destinó a construir escuelas los cuarenta mil pesos con que la Asamblea premió sus victorias. Murió pobre.

Fundó escuelas de comercio, náutica y dibujo cuando nadie hablaba de eso. La educación como bien público es, entre nosotros, su herencia más viva y la más fácil de honrar.

Nota de honestidad histórica: sobre figuras cuya filiación masónica formal está en debate, esta casa prefiere la prudencia de las fuentes antes que el reclamo fácil. En el caso de los Padres de la Patria, la historiografía discute la naturaleza formal de aquellas sociedades: los recordamos por sus virtudes y por los ideales que compartimos, no para apropiárnoslos. La fidelidad al documento es un escudo, no una debilidad.

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